
La enfermedad de Parkinson, uno de los síntomas más limitantes es la dificultad para moverse con fluidez: caminar arrastrando los pies, bloqueos al iniciar pasos, pérdida del equilibrio así como cambios en la postura, torpeza manipulativa o alteraciones en la escritura.
La Rehabilitación tiene un papel esencial en el manejo de todos los síntomas motores a través de sus 3 áreas terapéuticas:
1.- FSIOTERAPIA
2.- LOGOPEDIA
3.- TERAPIA OCUPACIONAL
1.- FSIOTERAPIA
Fisioterapia en el Parkinson: es un elemento clave para moverse mejor, vivir mejor.
¿Por qué es tan importante la fisioterapia?
Porque no solo se trata de aliviar síntomas, sino de reeducar el cuerpo para que vuelva a moverse con eficiencia, seguridad y menor fatiga. La evidencia científica avala que una intervención fisioterápica continuada mejora de forma significativa la calidad de vida y retrasa el deterioro motor.
¿Qué tipo de ejercicios se aplican?
En Arthros, trabajamos con un enfoque innovador y personalizado. Incluimos además de las técnicas clásicas de trabajo del paciente tanto en camilla como de reeducación de la marcha, distintas alternativas con soporte tecnológico para facilitar el entrenamiento. Lo que permite hacerlo en entornos de seguridad, permitir mayor tiempo de tratamiento y de una forma más lúdica gracias al uso de videojuegos o gafas de realidad virtual.
Así tenemos:
- Sistema MOTOMED Bicicleta estática con entrenamiento asistido de fuerza en mmss y mmii gracias a la electroestimulación).
- Entrenamiento aeróbico en cinta rodante con sistemas de descarga de peso como el ALTER-G que permite entrenamiento en entorno seguro sin riesgo de caídas y con menor fatiga.
- Reeducación de la marcha con gafas de Realidad Virtual (MÉTODO FOREN), que ayudan a mejorar el ritmo y la coordinación de paso.
- Entrenamiento del equilibrio gracias al uso de videojuegos con el SISTEMA KINECT que permite un trabajo progresivo de control postural y coordinación de las 4 extremidades con una gran motivación para el paciente.
- Posibilidad de mejoría de la velocidad de paso y cadencia con la aplicación simultanea mientras el paciente camina en cinta rodante de la estimulación eléctrica transcutánea ( tDCs)
Todos estos recursos buscan que el paciente gane confianza al caminar, reduzca el miedo a caídas y mejore su día a día.
¿Cuándo empezar?
Cuanto antes. La fisioterapia no debe ser vista como una última opción, sino como una parte estructural del tratamiento desde los primeros síntomas. Con sesiones regulares y objetivos claros, se pueden mantener grandes niveles de autonomía durante muchos años.
2.- LOGOPEDIA
Casi todos los pacientes necesitan la ayuda del Logopeda para manejar 2 de los síntomas característicos: las alteraciones en el habla y la voz y las alteraciones para tragar.
Las características específicas del habla y la voz que aparecen en esta enfermedad es la llamada disartria hipocinética, que se caracteriza por: monotonía de tono, reducción del volumen de voz, ritmo variable, dificultades para el inicio y la precipitación del habla, voz entrecortada, ronca o espirada y consonantes imprecisas. Todo esto es debido, en líneas generales, a trastornos de la respiración, de la fonación, de la articulación y la lentitud.
Desde logopedia se realizan ejercicios para mejorar todos estos trastornos constatándose una mejora en la inteligibilidad y el volumen vocal.
El paciente con EP puede mostrar disfagia (dificultad para tragar) por dificultad a la hora de formar el bolo alimenticio en la boca y/o de desplazar el alimento desde la boca al estómago. Sin embargo, en ocasiones los pacientes no son conscientes de esta dificultad, siendo una complicación de diagnóstico tardío lo que puede provocar alteraciones en la nutrición y alteraciones en la seguridad de la deglución (penetraciones y aspiraciones del alimento en las vías respiratorias) aumentando el riesgo de neumonías por aspiración.
Se realizarán desde logopedia las adaptaciones correspondientes en la dieta y se le adiestrara en las medidas Higiénico-Dietéticas para optimizar la seguridad, así como se realiza un trabajo específico para mejorar la seguridad y se usan técnicas de musculatura orofacial y laríngea que deben formar parte del manejo de Logopedia en la EP.
3.-TERAPIA OCUPACIONAL
– La intervención en actividades de control motor favorece la autonomía. Existen múltiples técnicas específicas (p. ej: dirigidas a mejorar la escritura). Trabajo con estímulos auditivos rítmicos.
– Los ejercicios que incluyen las actividades multimodales o múltiples (entrenamiento en autocuidado/ alimentación) tienen beneficio en las AVD del paciente y por tanto impacto en la calidad de vida del paciente.
Bibliografía:
* Escamilla F, Gonzalez. V, Moya M.A. Recomendaciones de Práctica Clínica en la Enfermedad de Parkinson. 2022.
